viernes, 2 de enero de 2009

El ser humano obedece ciegamente a las órdenes de hacer daño

Según experimentos realizados en los años 60, se pudo concluir que los individuos hacen daño a otras personas, sin pensar en ellas, únicamente por obedecer órdenes de extraños que se manifiestan como una autoridad.

El experimento de Stanley Milgram consistía en que personas pensaban estar aplicando descargas a otras personas (actores), solo dado por las órdenes de autoridades; estableciendo que las órdenes de personas pueden estar hasta sobre la moral de los individuos de una sociedad, opacando cualquier libre albedrío o decisión que puedan haber tenido las otras personas.

Actualmente se ha vuelto a repetir el experimento concluyendo que se obtiene igualmente la misma conclusión; este segundo experimento fue realizado por Jerry Burger de American Psychological Association, quien repitió exactamente el experimento notando que la obediencia ciega a la autoridad solo ha bajado un pequeño porcentaje aunque las épocas sean totalmente distintas.

De esto puedo concluir que no es posible que "las personas pierdan ese don que Dios les dio para obedecer ciegamente las órdenes de alguien superior" (como me lo dijo un profesor); si tenemos la posibilidad de elegir hacer el bien ¿por qué hacer el mal?.

Para más información: Tendencias científicas

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