miércoles, 26 de mayo de 2010

Parte 1

Hay personas que carecen de una voz muy alta, de una buena apariencia o presencia como se excusa la sociedad de estos días, de capacidades para realizar algo o dones, de habilidades, de sensibilidad, o de otras cosas... hasta partes del cuerpo o "aroma", se ha visto que puede faltar en alguien. Pero una persona sin personalidad, en lo más mínimo, ni una señal de ella, eso sí que es fatal, tanto para el ser que lo sufre y la sociedad que lo soporta; muchos habrán oído esa frase dicha al aire [porque nadie ha sentido su significado verdaderamente]: "¡Que te pasa!, ¡Que, no tienes personalidad para... etc!", y no me refiero al tradicional sentido de no poder decidir o saber quien eres, porque mucho de ello viene con el tiempo, sino a la total falta de guías en tu interior para cualquier cosa y un profundo sentimiento de frustración que acompaña cada acción, cada pensamiento, cada movimiento, y llevado al extremo de que lo que haga otro, por más inconexo que sea contigo, te ataque y lastime, ponga a trabajar tu cabeza sólo para dañarte. Antes había dicho sentir porque es la única forma de conocer realmente algo, sino simplemente se lo juzga por fuera y critica...

Soy Andrés Guevara, y este es mi relato, mi vida prácticamente, que la he puesto aquí como única escapatoria a esta maldición, a esta enfermedad... tal vez sea una imprudencia darla a conocer, se podría extender por el mundo y yo sería el culpable de tal mal; miles de personas, que por este mal han de dejado de ser personas y se han convertido en algo vacío esperando a ser llenado, y no será posible: todos estarán vacíos.
Como dije soy un enfermo y mi cura es esta [si es que es posible], darme a conocer, y aclaro conocer realmente, es decir sentir, porque esa es la magia del lenguaje y de, si se puede decir, de este mal.

Continuará...

No hay comentarios: